Sigue al Capitán Kirk
Diario de abordo NCC-1701-A Enterprise, fecha estelar 18921387787281:
El sutil y delicado viaje espacio-temporal en el que nos encontrábamos se ha visto interrumpido debido a una inesperada disrupción en el campo harmónico de los cristales de berilio-carbono, en consecuencia nos vemos obligados a detenernos en nuestro viaje en busca de nuevos horizontes intergalácticos para realizar una reparación de emergencia. Afortunadamente no nos alejamos mucho del Sistema Solar por lo que al menos contamos con la ventaja de movernos en territorio conocido, algo valioso dado que ignoramos en que momento temporal nos hemos detenido.
Capitán James T. Kirk.
Fin de la entrada.
Querido diario: hoy es viernes, nunca he entendido de dónde puñetas sale el numerajo ese de la fecha estelar, menos mal que la computadora del Enterprise rellena el campo ella solita porque lo único que recuerdo de esa clase de la Academia es que la tía de al lado, a pesar de ser azul y tener dos cabezas, tenía un escote de Muy Señor Mío.
Hoy el Señor Scott puede apuntarse un tanto y citar bien alto a Los Antiguos gritando aquello de “la he líado parda”, por su culpa nos hemos visto obligados a parar fuera del espacio-tiempo previsto y eso, sin duda, me va a fastidiar el plan para esta noche: ver el final de la centésimo quinta temporada de Dexter.
Lo cierto y para ser justos es que parte de la culpa es del señor Chekov, él y su habitual cabezonería siempre en plan “yo puedo, yo puedo…” ¿quién le mandaría picar a Scotty? Al final y como siempre funden los cristales, me joden el historial de operatividad, marrón con los de Calidad Estelar… pero claaaaaro ¡¡elos no ven todo los pantallazos que me como!! En la próxima revisión de destinos le voy a facturar a algún Gulag en Alfa-Centauro.
En fin, paciencia… Scotty ha dicho que lo arreglará en 17 horas lo que conociéndole pueden ser 10 siempre que no levante demasiado el codo y se centre en lo suyo.
Aprovechando que estamos cerca de casa le he echado un vistazo a la Tierra, está hecho unos zorros aunque no cabía esperar otra cosa tras la confirmación de coordenadas temporales que me ha pasado el Orejapincho: Enero de 2011… el año víspera del Gran Marrón Planetario, con lo clarito que lo dejaron anotado los Mayas no sé cómo no fuimos capaces de descifrar El Mensaje.
Me gustaría darme un garbeo por la superficie pero dudo que nos quedemos aquí mucho rato.
Aquí Capi, cambio y corto.
