Phil Jones es un de los científicos ¿ex?-integrante de las filas promocionadas mediática y gubernamentalmente como pro-calentamiento, salpicado por el escándalo “Climategate” realizó el pasado 13 de febrero de 2010 una declaraciones para la BBC News, cito algunas de las líneas que más me han hecho disfrutar.
- Professor Jones agreed that scientists on both sides of the debate could suffer sometimes from a “bunker mentality“.
- These statements are likely to be welcomed by people sceptical of man-made climate change who have felt insulted to be labelled by government ministers as flat-earthers and deniers. (Según mi experiencia personal añadiría que la etiqueta te la colgaba hasta el portero de la discoteca).
- He said “sceptics” who doubted his climate record should compile their own dataset from material publicly available in the US.
- “I’m a scientist trying to measure temperature. If I registered that the climate has been cooling I’d say so. But it hasn’t until recently – and then barely at all. The trend is a warming trend.”
- He strongly defended references in his emails to using a “trick” to “hide the decline” in temperatures.
Así, todo junto en la misma ensalada, sin pan ni nada.
¿No habíamos hablado ya de esto antes?
Resumiendo el resumen:
No se trata de si el planeta se está calentando: hecho demostrado a pesar de las hordas negacionistas que han malinterpretado el significado del escándalo “Climategate”.
No se trata de si el CO2 es consecuencia o causa de dicho aumento, aunque sea este uno de los errores más garrafales: según la gráfica de Al Gore es consecuencia, a pesar de que él mismo diga que es causa; lo que nos lleva a suponer que no sabe lo que pone en sus propias gráficas o sencillamente no entiende una línea de tiempo, de todas formas no hay porqué culparle, después de todo le han dado un premio de la paz no la Medalla Fields.
Ni siquiera se trata de cuánto CO2 fruto de la actividad humana ha contribuído, y cuánto, a este calentamiento. Aunque ahora se pueda hablar abiertamente de otras posibilidades sin que le decapiten a uno.
La cuestión esencial es que para saber si el CO2 es o no es el enemigo prioritario a combatir confíamos en informes y organismos cuya credibilidad ha sido legítimamente puesta en duda, no hay más que leer la entrevista a Mr. Jones para atajar cualquier discusión al respecto.
Ahora que la confianza ha sido traicionada el rechazo de la masa es inevitable; provocado por la misma mediatización que nos llevó a demonizar cualquier pensamiento alternativo.
Y que nadie piense que el fanatismo no nos lleva a ningún sitio porque mientras que sigamos persiguiéndonos la cola en esta rueda de hamster el tiempo no deja de correr en nuestra contra.