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11-S, herejías y mentiras

Sobresaliente artículo de Javier Cavanilles mostrando la delgada línea marrón que separa la visión de un mundo de buenos y malos de la realidad al más puro estilo Rubicón en la que vivimos.

C&P desde el enlace original (gracias Sr. Lavale):

11-S, herejías y mentiras

Un grupo de personas, tras el ataque a las Torres Gemelas (Thomas Hoepker).

Creo que a todos los que trabajamos en El Mundo nos ha tocado alguna vez someternos a un tercer grado sobre lo que pensamos del 11-M. Dan por sentado que nos han programado para repetir verbatim la línea editorial. Para su sorpresa, la verdad es que debe de haber tantos puntos de vista como gente somos. Yo me suelo limitar a decir que el periódico no ha perdido un solo juicio y que –más importante- el día que la prensa deje de cuestionar las ‘versiones oficiales’ sobre cualquier asunto, o la sociedad deje de exigírselo,  el periodismo habrá muerto. Recordemos los GAL. Por eso me llama la atención de que en el caso del 11-S dudar públicamente de la versión oficial sea casi herejía y eso que Google imágenes debería mostrar un gran queso gruyer al teclear  “9/11 Comission Report”.

Lo digo porque esta semana ha habido dos noticias sobre aquel fatídico día. La primera, sorprendente, ha pasado casi ignorada. The Daily Telegraph publicó un wikileak de la embajada en Doha (Qatar) en el que habla de un comando de en total cuatro personas que realizó labores de apoyo a los terroristas del 11-S, y de los que no se tenía constancia hasta la fecha. Y ni siquiera los han o están buscando, solo quieren poner a uno de ellos en la lista de sospechosos que se utilizan en los aeropuertos. Todo un detalle si tenemos en cuenta que la TSA tiene fichados a un millón de americanos sin ningún motivo. En el informe de la Comisión, a estos tipos ni los cita. ¿Incompetencia u ocultación de pruebas?

La segunda noticia es doblemente sorprendente. Por su alcance y por lo totalmente desapercibida que ha pasado. El pasado 1 de enero, Cryptome.org (una especie de wikileaks) hizo público el testimonio que prestó un traductor del FBI (Behorooz Sarshar) ante la Comisión del 11-S. La comparecencia tuvo lugar en abril de 2004, gracias a la insistencia de las familias de las víctimas (9/11 Family Steering Committee) pero, misteriosamente, no figuró en el informe final. Lo de ‘misteriosamente’ es por decir algo.

Al ver el documento de Cryptome (totalmente editado), los del 9/11 FSC pidieron una copia íntegra, pero aún se están riendo de ellos. Con lo que no contaba nadie es que Sibel Edmonds tuviera una. Edmonds, que estuvo presente durante la comparecencia de Sarshar, tiene unareputación a prueba de aviones y es un azote de la Comisión, colgó el lunes en su web la transcripción de los encuentros.

Sarshar contó que llevaba años trabajando para el FBI cuando, en abril de 2001, presenció la declaración de un informante (su nombre se mantiene en secreto) famoso por haber sido exagente de la policía del Sha y contar con una extensa red de informadores sumamente eficaz. El Bureau lo consideraba auténtico beluga. En abril de 2001, el tipo declaró ante dos agentes de la oficina de Washington del FBI (encargada de asuntos de terrorismo) y, según Sarshar, el tipo habló de dos excelentes fuentes (una en Afganistán y otra en Pakistán) que decían que:

“(…) El grupo de Bin Laden está planeando un ataque terrorista masivo en EEUU. La orden ya se ha dado. Su objetivo son las principales ciudades: New York, Chicago, Washington DC, y San Francisco; puede que también Las Vegas o Los Ángeles. Utilizarán aviones para llevar a cabo los ataques. Dicen que algunas de las personas que participarán ya están en EEUU. Están aquí viviendo entre nosotros y, creo, ya hay gente dentro del gobierno que ya lo sabe”.

“No hay fecha concreta, ninguna que ellos supieran. Sin embargo, dijeron que sería ‘muy pronto’. Piensan que dentro de dos o tres meses. Entonces [la fuente] añadió: desde el momento en que van a usar aviones para atacar, su suposición es tan buen como la mía. Mi apuesta, serán bombas; plantarán bombas dentro de eso aviones, a lo mejor de carga, y los harán explotar sobre ciudades pobladas”.

El informe final llevaba un nombre poco dado a ambigüedades: “Muy Urgente. Pilotos Kamikazes”. Como con la noticia anterior, ni rastro de Sarshar en el informe de la Comisión. Es más, en el capítulo 8 “The system was blinking red” (‘El sistema estaba parpadeando en rojo’) lo que dice es que “los ataques del 11-S se produjeron en el vacío existente entre las amenazas domésticas y extranjeras (…). Nadie estaba buscando una amenaza extranjera a objetivos domésticos”. Por lo visto, no tenían motivos para pensar en algo así… aunque la declaración censurada de Sarshar haga pensar lo contrario.

Para contextualizar bien las declaraciones de Sarshar (que llegó a mandar una carta al director del FBI Rober Mueller) hay que recordar la historia de otra agente del FBI, Coleen Rowley(mujer del año de la revista Timespor su valor) que trabajaba en Minesota y autora del llamado‘Bombshell Memo‘ (‘El informe explosivo’). En agosto de 2001, Zacarias Moussaoui (el único condenado por el 11-S) fue detenido. Llevaba un ordenador con un programa de simulador de vuelo, manuales para pilotar un 747… Pese a la solicitud de Rowley se les negó varias veces la posibilidad de investigar su ordenador o registrar su casa. Ella, como Sarshar o Edmonds, acabó por dejar el FBI.

Dicen que nunca hay que atribuir a una conspiración lo que podría explicar la estupidez humana. Creo que en este caso la regla no funciona: nadie perdió su trabajo ni dimitió. Documentales para ‘abrir los ojos’ comoLoose Change me parecen una auténtica mierda y sobre libros tipo La Gran Impostura de Thierry Meyssan sólo puedo decir de bueno que en algunas ediciones usaron papel reciclado. Sigo sin entender por qué cayó la Torre 7, aunque necesito más y mejores pruebas antes de creer que fue una demolición controlada. Y no me paga la CIA para escribir que en el Pentágono SÍ se estrelló un avión. Frente a tanta fantasía recomiendo otras versiones.

Pero por cosas como las que he contado y muchas más soy un ‘LIHOP’:creo que la administración Bush sabía qué iba a pasar y dejó que pasara. Pero, sobre todo, creo que tenemos derecho a seguir pidiendo explicaciones.

Nos movemos (o nos mueven) hacia el let it happen

Documentos secretos revelan que los tres hombres de Qatar realizaron la vigilancia sobre los objetivos, proporcionando ”apoyo” a los conspiradores y tenían billetes para un vuelo a Washington en vísperas de las atrocidades.
Los presuntos terroristas volaron desde Londres a Nueva York en un vuelo de British Airways, tres semanas antes de los ataques. Estos fueron supuestamente perpetrados fuera de la vigilancia del WTC, la Casa Blanca y de Virginia, el estado de EE.UU. donde el Pentágono y la sede de la CIA se encuentran.
Diez días más tarde volaron a Los Ángeles, donde se ubicaron en un hotel cercano al aeropuerto que el FBI , ahora establecido fue pagado por un”terrorista convicto”, que también pagó sus billetes de avión.
El personal del hotel ha dicho a los investigadores que vio los uniformes de piloto en su habitación, junto con salidas de impresión de ordenador que detalla los nombres de pilotos, números de vuelo y tiempos, y los paquetes dirigidos a Siria, Afganistán, Jerusalén y Jordania.

Sigue en el enlace a la noticia original.

Enlace a los datos del cable en el Daily Telegraph y en uno de tantos mirrors de Wikileaks.

Sé que para los que están encajonados en su bidimensional percepción del mundo estas cosas pueden ser difíciles de encajar.

¿Quién es Richard A. Falk?

Hace unos días saltó la noticia de un portavoz de las Naciones Unidas opinando que el 11-S fue un complot, un montaje, una conspiración del gobierno entonces presidido por G.W.B. Jr.

La reacción tardó poco en llegar: los Estados Unidos reclamaron su puesto, su placa y su pistola.

De hecho al secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon no le tembló la voz al afirmar que:

“Es ridículo y supone una afrenta a la memoria de las más de 3.000 personas que murieron en ese trágico atentado”.

Supongo que Ban Ki-Moon se está haciendo el sordo ante el clamor organizado por esas víctimas a las que cree defender.

Pero… ¿quién es Richard A. Falk? Bueno, el Sr. Falk, Falk para los amigos, es lo que a puerta cerrada y en el despacho oval deben definir como “un grano en el culo”.

Falk es profesor emérito por la Universidad de Princetown en Leyes Internacionales y ha tenido, hasta la fecha y si no se tropieza en la bañera con ninguna jeringuilla de heroína o sufre un accidente de avión, una vida repleta de aventuras académicas, legales e incluso batallas sobre el terreno.

En la época de la Guerra de Vietnam, octubre de 1973 para ser más exactos, defendió a un acusado de haber cometido un atentado bomba con víctimas mortales en una universidad militar, la defensa de Falk se basaba en la jurisprudencia de los juicios de Nuremberg, proceso que según Falk se legitima sobre la base de que la intervención militar americana en la WWII supuso un mal menor al ir destinada a frenar un mal mayor. No se trata de si Falk creía realmente en ese argumento, hay que entender la lógica elemental detrás del mismo: trazar la línea entre el bien y el mal se convirtió en una cuestión diplomática.

Desde ese año Falk ha invertido tiempo y teclas en expresar, explicar y argumentar los mecanismos que se esconden detrás de la persecución del anti-semitismo que germinó en EE.UU. a partir de la WWII, sus batallas diplomáticas con Israel se han centrado en la mayor parte de las ocasiones en denunciar la violación constante de los derechos humanos en la franja de Gaza y un largo etcétera habitual en un conflicto tan enquistado como el que enfrente a Israel y Palestina. En más de una ocasión ha sido detenido y saboteado en sus investigaciones pero nunca ha cejado en su empeño.

En relación a los atentados del 11-S su colaboración con los llamados truthers (aquellos que no creen total o parcialmente en la versión oficial y que demandan una segunda investigación) ha sido estrecha y constante.

En 2004 Falk escribió el prefacio del libro de David Ray Griffin “Cuestiones perturbadoras sobre la Administración Bush y el 11-S”, cito:

“(…) Hay preguntas se han planteado aquí y allá y las denuncias de complicidad oficial realizado casi desde el día de los ataques, especialmente en Europa, pero nadie antes que Griffin ha tenido lapaciencia, la fortaleza, el coraje y la inteligencia de poner las piezas juntas en una cuenta única y coherente. (…)”

No fue la última colaboración con Griffin y ni mucho menos la única muestra de apoyo a las dudas que las incoherencias del informe 9/11 apunta.

Así llegamos a Enero de 2011, cuando Falk abre la caja (diplomática) de Pandora afirmando desde su puesto en la ONU que:

(cita extraída del blog de Falk)

“Las sospechas que alimentan la teoría de la conspiración del 11-S son la renuencia a abordar el tipo de lagunas y contradicciones incómodas en las explicaciones oficiales que David Ray Griffin (y otros especialistas dedicados de alta integridad) han documentado en un libro tras otro desde que fuera publicado The New Pearl Harbor en 2004 (actualizado en 2008).”

“¿Qué puede ser más penoso que la evidente cobertura y el silencio misterioso de los medios de comunicación, opuestos a reconocer las más que legitimas dudas acerca de la versión oficial de los hechos: una operación de Al Qaeda, sin conocimiento previo por parte de funcionarios del gobierno. ¿Es este silencio una manifestación de miedo o de cooptación, o parte de un filtro igualmente preocupante de autocensura?”

“Sea lo que sea, el resultado es la extinción de una ciudadanía participativa y la erosión de un gobierno constitucional legítimo. Las formas persisten, pero el contenido se ha perdido. “

El dilema al que se está viendo abocada la sociedad es el de aquel que se ha dormido en los laureles y que ahora parece tener una sola opción de recuperar el terreno perdido: luchar, pero luchar de verdad, haciendo daño y olvidándonos del karma y la no-violencia. Pero… ¿se olvidará el karma de nosotros?. Un último estertor, la WWIII, un final de traca, tarde y mal… ¿y luego qué?

O eso o aceptar que hemos perdido, que esta no es la forma ni el mundo en el que queremos vivir y apearnos, como bien explica Ricardo Galli en este excelente post.

Tomar conciencia es un proceso lento e intelectualmente costoso, no hablemos del desafío cultural que entraña; pero mientras que esas ruedas giran lentamente entiendo el proceso que lleva a una persona consciente e impotente a lanzarse sobre el botón rojo llevándose por en medio a más de un tácito colaborador.

No está bien pero no parece menos humano que el elaborar un compleja y difusa política del miedo para justificar el gasto público en la industria de la muerte.

No pretendo hacer apología de la violencia, no sé si la defensa del 73 de Falk era la opción “menos mala” una vez que ya se tiene a niños envueltos en Napalm por un lado e instituciones académicas entregadas al análisis de tiros parabólicos de esas mismas bombas por otro. Cuando el fallo es estructural y anterior a los hechos que pretendemos enjuiciar no creo que el emitir una valoración moral tenga más sentido que discutir sobre la belleza de una explosión termonuclear.

¿Nos bajamos, seguimos dialogando mientras llueven las injusticias y los cadáveres o nos lanzamos al combate cuerpo a cuerpo?

Nadie puede ayudarte a tomar esa decisión, nadie puede tomarla por ti.

Creo firmemente en el poder del diálogo y la insistencia en encontrar una forma de evolucionar y levantar el vuelo; aunque sea en el último instante y con las copas de los árboles enganchadas al tren de aterrizaje. Sospecho al mismo tiempo que hemos sobrepasado el punto de no retorno.

Si el contenido se ha perdido, como dice Falk, siempre nos quedará la tragedia de las formas: el capitán aferrado al timón del navío aún sabiendo que el naufragio es inevitable.

Nada existe

El NIST dice que no hubo explosiones… y sin embargo las hubo.

Lo dijeron en su momento:

Y se reafirma ahora con este vídeo desclasificado de la CNN (visto aquí):

Nos venden la moto de que Al-Qaeda se creó de forma espontánea por unos tipos muy proactivos al margen de gobiernos e influencias exógenas… y sin embargo:

20 oct 2010 FOX NEWS EXCLUSIVE: Al Qaeda Leader Dined at the Pentagon Just Months After 9/11
Líder de Al Qaeda, esa Al Qaeda, cenó en el Pentágono meses después del 11-S

Mientras tanto el Tea Party jugando a la ruleta rusa con la opinión pública:

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