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Lonely Shouters

42: pensamientos críticos y orinales de porcelana

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Categoría: Desinformación

Si la pereza o la desidia te impidieron leer el artículo original deja que el Doctor Weston te lo explique brevemente:

Pincha aquí para ver el vídeo directamente en YouTube.

Miedo a la verdad

sep 1 2010
Por Alejandro Santacreu

No sabemos cuál es la verdad y el problema es que no queremos saberla.

Hace ya CUATRO años, Thomas Kean, uno de los comisionados de la investigación del 11-S declaró que la investigación estaba “configurada” a fallar (“predestinada” sería quizás una traducción menos literal pero más correcta).

Lo dijo delante de las cámaras, todo el mundo lo escuchó y aún así hay personas que siguen cuestionando la necesidad de una segunda investigación más libre e independiente del poder que ejercen los intereses económicos a través de los servicios secretos por la vía ejecutiva.

Pueden escucharlo ustedes mismos:

Como bien dijo Nosce: SE MEAN EN TU PUTA BOCA. Perdonen la expresión, son sus palabras, no las mías aunque… ¡qué bien expresado! ;)

Los que dudamos del informe oficial del 11-S sospechamos que dado que los máximos beneficiarios han sido los contratistas militares americanos y su status quo gubernamental, el cual ha logrado rebajar drásticamente las libertades civiles sin que nadie proteste, sin embargo estas sospechas no tienen nada de novedosas.

Lo grave es que, incluso después de la declaración Keane, manifestarse a favor de una segunda investigación sigue sin estar visto como algo lícito o racional.

Si un detective de la policia manifiesta públicamente que la investigación que sirvió para condenar a un reo a muerte estaba condenada a fallar lo lógico sería revisarla inmediatamente y detener de forma preventiva la ejecución ¿no?. Pues bien, intenten seguir exactamente ese razonamiento presumiblemente científico, lógico y racional y obtendrán, en la mayoría de los lugares, una reacción de una intensidad sorprendente. Fase de negación a la enésima potencia.

Si el 11-S terminara confirmándose como un ataque de falsa bandera no sería ni remotamente el primer caso; en la historia reciente se han producido numerosos incidentes extremadamente similares y muchos de ellos han terminado siendo reconocidos por los propios gobiernos que los perpetraron.

La única diferencia es que con el tiempo la sociedad y los medios evolucionan exigiendo una escena cada vez más apocalíptica: antes bastaba con unas decenas de muertos para movilizar la opinión pública, hoy sólo levantamos la vista si la cifra es de cientos o miles. Todo lo demás, toda la parafernalia que rodea al evento, sigue la misma estructura de siempre.

Para ilustrarlo he dispuesto este breve resumen de mis 3 conspiraciones de falsa bandera probadas favoritas:

  1. 28 de Febrero de 1933: el partido nazi responsabilizó de la quema del parlamento alemán a la izquierda comunista del país, después, en los juicios de Nuremberg el propio comandante Hermann Goering reconoció haber planificado la quema como un ataque de falsa bandera que les permitiera eliminar a sus enemigos políticos contando con el apoyo de la opinión pública.
  2. Comienzos de 1960: el servicio secreto norteamericano planificó un ataque de falsa bandera contra Cuba y Fidel Castro, lo sabemos porque el propio gobierno lo reconoció al desclasficar los documentos que así lo prueban (página 10), de hecho en el informe, cito textualmente traducción mediante se dice: “Podríamos hacer estallar un barco de EE.UU. en la Bahía de Guantánamo y culpar a Cuba. La lista de bajas en los periódicos de EE.UU. provocaría una ola de indignación nacional.” (página 11). Todo bajo el nombre de Operación Northwood.
  3. Operación GLADIO: compleja red promovida por la CIA con fines anti-comunistas, alineada con lo que se denominó como “protocolos anti-comunistas de la OTAN” heredados de la Guerra Fría (de hecho GLADIO es una organización dependiente de la OTAN), el 24 de Octubre de 1990 cuando el primer ministro Giulio Andreotti, primer ministro italiano en aquel entonces, reconoció la existencia de dicha red. La lista de atentados relacionados con GLADIO es tan extensa que desborda el propósito de esta simple enumeración, las mentes inquietas pueden tirar del ovillo desde la wikipedia e ir cribando los que han sido probados de los permanecen como meras sospechas. No dejaré de mencionar dos datos al respecto de GLADIO: 1) el informe emitido en el año 2000 por el grupo de centro izquierda “The Olive Tree” en el que se acusa a EE.UU. de practicar una “estrategia de tensión” con el objetivo de infiltrarse en los órganos de poder del país. 2) Las declaraciones del comandante de la contra-inteligencia italiana Gianadelio Maletti: “Sus hombres habían descubierto que una célula terrorista de derecha en la región de Venecia había sido suministrado con explosivos militares de Alemania. Los explosivos podrían haber sido obtenidos con la ayuda de miembros de la comunidad de inteligencia de EE.UU., una indicación de que los americanos habían ido más allá de la infiltración y seguimiento de los grupos extremistas para promover actos de violencia” (…) “”
Informe Northwoods

Informe Northwoods

Click para acceder al informe completo alojado en el servidor de la George Washington University

GLADIO es uno de los mejores ejemplos de cómo se nos puede llegar a decir a la cara que varios estados han conspirado en contra de las leyes elementales y de su ciudadanos sin que los máximos responsables lleguen nunca a pagar por ello. De hecho nunca podrán porque ya están tan muertos como sus víctimas.

Un detalle curioso es que los tres ataques, políticamente hablando, se originan en la derecha impactando contra la izquierda. Aunque a día de hoy dichas formaciones son meras ilusiones mantenidas con vida para la distracción del público la estructura perdura en el consciente colectivo y precisamente, en mi experiencia, es más frecuente que quienes siguen creyendo en la militancia de izquierdas son los que más fervientemente defienden la imposibilidad de este tipo de terrorismo de estado sobre el que existe clara “jurisprudencia histórica”. Quizás mi percepción social me engañe y ambos bandos reaccionen igual, quizás mi sorpresa se deba a que en buena lógica debían ser los militantes de izquierdas los primeros en levantarse contra este manipulación. ¿Síndrome de Estocolmo?.

Existen otros ataques de bandera falsa que permanecen bajo sospecha sin un reconocimiento gubernamental explícito o una prueba material concluyente, entre ellos destacaría:

  • Primera Guerra Mundial, el hundimiento del Lusitania: el Lusitania era un buque civil que resultó hundido por un torpedo alemán durante la WW1, tripulación y pasaje estaban advertidos del peligro que representaba su ruta lo que no se les dijo es que el barco iba cargado con munición que el ejército americano, el cual todavía no había entrado “oficialmente” en guerra con alemania, proveía a sus aliados británicos. Cito de esta web la descripción de dos hechos históricos públicamente reconocidos: Churchill organizó una reunión en la que participaron lord Fisher, jefe de la marina, y varios expertos en inteligencia naval; éstos habían recibido el encargo de preparar un informe sobre las consecuencias probables del hundimiento de un trasatlántico con pasajeros norteamericanos a bordo. Casi al mismo tiempo, el embajador de EE.UU. en Londres se preguntaba, en una carta dirigida a su hijo, qué haría el Tío Sam si un trasatlántico lleno de pasajeros americanos fuera volado en pedazos. Fin de la cita. Es obvio que después del hundimiento la opinión pública fue fácilmente posicionada en contra de alemania y favor de la guerra. Los paralelismos con los simulacros que el NORAD realizó la misma mañana del 11-S, de idéntica naturaleza a los hechos que tuvieron lugar; situación que volvió a repetirse nuevamente el 7-J, de nuevo con simulacros coincidiendo en tiempo y forma, son firma de la casa. Recientemente existen investigaciones encaminadas a obtener una prueba material concluyentes más allá de las circunstanciales.
  • Segunda Guerra Mundial: les llevó más tiempo e intentos lograr una excusa legítima ante sus ciudadanos americanos, el remake del Lusitania no cuajó entre la opinión pública ni entre los alemanes, se intentaron otras vías de provocación hacia alemania que tampoco resultaron para finalmente mirar a Oriente y optar por, sencillamente, insultar a los japoneses. El debate sobre si EE.UU. permitió el ataque sobre Pear Harbour continúa más vivo que nunca, la mejor prueba de que esto fue así es el apoyo de oficiales de marina americanos que sostienen que el servicio de inteligencia norteamericano había logrado desencriptar las comunicaciones japonesas antes del ataque.

Cuando se plantea cualquier duda o sospecha sobre el 11-S es muy frecuente que el interlocutor, inmediatamente, nos pida una investigación completa, una teoría perfecta, una respuesta que encaje totalmente y que además vaya acompañada de pruebas materiales. Explicar las inconsistencias de la versión oficial, hacer ver la larga lista de puntos oscuros o la inverosímil lista de coincidencias acompañada de todas las circunstancias histórico políticas, algunas inmediatas, que acompañan a dicho evento no sirven como prueba de que algo anda mal. Sencillamente no entienden que lo único que se pide es una segunda investigación pública y abierta, libre de secretos de sumario, que aborde todas estas cuestiones, empezando por las propias contradicciones de la versión oficial, como por ejemplo:

El periodista Robert Scheer de Los Angeles Times reflexiona en este artículo sobre la posibilidad enunciada en el documental The Power of Nightmares (al menos no tienen miedo de un ejercicio de imaginación) de que el supuesto archienemigo de la humanidad, Mr. Bin Laden, sea una hipertrofia de los servicios secretos: “Si Osama bin Laden, es de hecho, la cabeza de una gran organización internacional terrorista con agentes capacitados en más de 40 países, como pretende Bush, ¿por qué, a pesar de la tortura de prisioneros, esta administración ha logrado producir pruebas concretas de ello?“.

Como ya denunció recientemente The Washington Post (“Un mundo secreto, creciendo sin control”) los servicios secretos norteamericanos se han vuelto tan grandes y secretos desde el 11-S que representan una seria amenaza contra la esencia de la democracia por no mencionar el desproporcionado gasto de recursos que generan. En el artículo podrán comprobar que las declaraciones se sustentan en declaraciones de los propios militares, completamente desbordados por las inmanejables dimensiones del aparato que ellos mismos han creado. La problemática inherente a la existencia misma de los servicios secretos ha vertebrado la reciente saga novelística Millenium, la cual se inspira en deformaciones similares de la justicia ocurridas en Suecia por culpa de un sistema secreto, herencia de la guerra fría, fuera de control. La historia está contada desde la perspectiva de una víctima anónima y civil como cualquier ciudadano de a pie y es una estupenda forma de sensibilizar a todo el mundo con los riesgos que conlleva el permitir secretos de estado.

Recuerden que el último argumento con el que se nos quiere hacer creer que dichos secretos son necesarios es precisamente el miedo (“es por su seguridad”).

¿Píldora roja o azul?

“¿Por qué, por supuesto, la gente no quiere la guerra … Pero después de todo son los líderes del país quienes determinan la política, y siempre es una simple cuestión de arrastrar a la gente, ya sea una democracia o una dictadura fascista, o un parlamento o una dictadura comunista … Con voz o sin voz, el pueblo siempre puede ser llevado a la posición de los líderes. Es fácil. Todo lo que tienes que hacer es decirles que están siendo atacados y denunciar a los pacifistas por falta de patriotismo y por exponer al país al peligro. Funciona de la misma en cualquier país.” (Hermann Goering)

Las conspiraciones

ago 31 2010
Por Alejandro Santacreu

“Las conspiraciones existen pero sólo las que nosotros te digamos.”

Ese podría ser el resumen de el informe emitido por la influyente Demos.

(…) This alone is insufficient because some conspiracies have turned out to be true. Our institutions and governments have deceived the population to advance hidden and unstated interests. Well known examples include Operation Northwoods in 1963, where US Joint Chiefs of Staff discussed (but never implemented) manufacturing a Communist Cuban terror campaign in Miami as a casus belli,44 and the CIA involvement in a coup d’etat against the democratically elected Chilean leader Salvador Allende in 1973.45 More recently, at
the time of writing, an investigation has revealed that the UK government, the police and the Catholic Church conspired to keep a priest’s involvement in the Claudy bombings secret.
(…).

Lo que traductor de Google mediante (perdón por la pereza pero creo que el resultado es suficientemente bueno):

(…) Esto por sí solo es insuficiente porque algunas conspiraciones han resultado ser verdad. Nuestras instituciones y los gobiernos han engañado a la población para hacer avanzar los intereses ocultos y no declarados. Bien conocidos son ejemplos de la Operación Northwoods en 1963, donde EE.UU. Estado Mayor Conjunto de debate (pero nunca se implementó) la fabricación de una campaña de terror comunista cubano en Miami como un casus belli, de 44 años y la participación de la CIA en un golpe de Estado contra el democráticamente electo de Chile líder de Salvador Allende en 1973,45 Más recientemente, en el momento de escribir, una investigación ha revelado que el gobierno del Reino Unido, la policía y la Iglesia Católica conspiró para mantener la participación de un sacerdote en los atentados de Claudy secreto. (…)

Demos es un think tank, según la definición de la wikipedia sobre este grupo en concreto :

(…) Demos fue concebido como una red de redes que podrían reunir las diferentes fuentes de ideas y conocimientos para mejorar las políticas públicas (…)

Es decir: no sólo es que nuestra elección política es una pura ilusión bidimensional, un genuino Barça-Madrid para que me entiendan los futboleros, no sólo es que el partido resultante tendrá que bregar y satisfacer los intereses del gran capital sin que se le acuse, al menos a tiempo, de violar la ley (para lo que mucho optan directamente por cambiar la propia ley haciendo un traje a medida de quienes les sobornan) sino que si por algún motivo un político honrado consigue alcanzar el poder, antes de pegarle un tiro (que hoy en día ya no está tan bien visto, eso se lo reservan para los periodistas) tendrá un ejército, una “red de redes”, susurrándole al oído qué debe pensar.

Hoy más que nunca es imposible esperar que nos dirija un político honrado porque sencillamente el capital ha orientado todas sus armas para evitar que esto ocurra.

¿De dónde nace la lucha? De la toma de conciencia que estamos viviendo fruto de la misma tecnología con la que pretenden adormilarnos.

El mundo ha cambiado tan rápido en 10 años gracias a la atomización instantánea de la comunicación que las antiguas reglas de la manipulación de la opinión pública ya no son tan eficaces, el manual del buen desinformador no es tan eficaz como antes y el reciclaje de los desinformadores de antaño exije una formación y una visión refractarias con el ideal de un mundo unido.

La información es poder, o era porque ahora que todos tenemos acceso a ella haciendo más difícil servirse de ese diferencial para tomarle el pelo al prójimo.

Igual que las empresas más arcaicas del sector de la propiedad intelectual y las comunicaciones no terminan de entenderlo y hacen sugerencias de lo más estrambóticas; los propios políticos no terminan de asimilar que su feudo está condenado a exintiguirse (o eso o nos extinguiremos todos bajo la batuta de esta panda de ignorantes al servicio del dinero).

Esta actitud de aferrarse a una convicción incluso cuando las dudas son más que razonables responde al mismo mecanismo que la adhesión a creencias o tradiciones: confundimos nuestra identidad con nuestros recuerdos y nuestros pasado. Si de joven fuiste un idealista del corte ideológico “x” al crecer sólo te plantearás dos opciones y ambas radicalizarán tu postura: o seguir siendo de “x” o pasarte al bando “y” renegando de tu pasado (normalmente alegando un encaprichamiento absurdo de juventud).

Este mecanismo mental es el mismo que nos hace sentirnos amenazados cuando alguien cambia de status a nuestro alrededor (un matrimonio, un divorcio, el nacimiento de un hijo, un fallecimiento, un ascenso, un despido…) son eventos  que evidencian nuestra efímera existencia y nos empujan instintivamente a aferrarnos con más fuerza si cabe a la convicción original.

La última evolución de esa reacción son iniciativas formales y oficiales de infiltrar a modeladores de opinión en los foros y webs donde se fomenten teorías conspiranoicas.

El pánico ha ido trepando de los foros a las cúpulas de poder y era de esperar una respuesta.

¿Qué es una teoría de la conspiración?  ¿Qué es un conspiracionita? ¿Existe una cierta propensión a etiquetar a aquel que duda de una versión oficial (“con lo incómodo que eso me hace sentir” pensarán algunos)?

Es digno de analizar como el reciente caso de la Gripe A se ha movido de la conspiración a la duda más que razonable en cuestión de meses. Al principio todo el mundo se reía de la monja de marras, después se sumaron médicos, surgieron webs, incluso los medios convencionales terminaron por retratar la evidencia hasta el punto de que más de uno no se vacuno por desconfianza y como finalmente no se produjeron las vacunaciones en masa ni tampoco se cumplieron las cifras de mortalidad vaticinadas quedo claramente expuesto que las predicciones de la OMS eran “extremadamente desacertadas“.

Hoy quedan pocos que llamen conspiracionita a quien dudó de la OMS en cuanto a la Gripe A.

Esto no quiere decir que todas las teorías conspirativas sean ciertas, las hay francamente descabellados, pero sí demuestra como la opinión pública bascula de un extremo a otro, adheriéndose a una u otra postura sin pararse a pensar.

El razonamiento inicial de Teresa Forcades estaba documentado y la duda era científicamente razonable sin embargo no constituyeron per se argumentos de peso suficiente, no fue hasta que se alcanzó un cierto volumen en el debate, hasta que este comenzara a politizarse (los partidos en oposición vieron un arma arrojadiza ante la receptiva opinión pública) y no fue hasta que dicho debate político alcanzó a los grandes medios ante los que se rinde la razón en pro de la publicidad que todos aceptamos lo que los anglosajones llaman “ver el elefante en la habitación”.

Con muchos otros debates públicos se produce un cocktail similar: ansias políticas enturbian el debate científico, la masa decide en función de los colores y no de la razón para finalmente ofrecer un resultado conveniente que no es lo mismo que razonado. Para muestra véanse los comentarios-debate en casa de Rinze. (Sr. Lobo es un servidor).

El otro día en Documentos TV vi el final de lo que debió ser un excelente documental, en los minutos finales reflexionaban sobre que el hombre pisara la luna 3 años antes de la invención de las ruedas para las maletas. El orador se preguntaba el porqué de este desorden evolutivo y lo ampliaba a otras cuestiones pendientes absolutamente prioritarias pero que permanecen en segundo plano. El narrador finalmente concluía algo así: “la ciencia es la clave para evolucionar a un vida mejor y plena, sin embargo cuando los intereses comerciales se interponen podemos tener un serio problema“.

Y lo dicho, sigan metiendo el dedo en la llaga.

Un día antes del 11-S

ago 26 2010
Por Alejandro Santacreu

Enlace directo al vídeo en YouTube.

La verdad es que ser un conspiracionita no tiene mucho mérito con guiones tan simples que se pueden resumir en 4 palabras.

¿Qué es lo que dice este contable en el instante 1:59? Dónde habré visto yo antes algo así…