Lonely Shouters nace de la base e inercia de artículos y visitas del blog lonelyshouter.blogspot.com con la idea de ser una publicación on-line sin ánimo de lucro pero sí de dominación mundial, no está muy claro como reconciliar ambas cosas pero la intención es lo que cuenta.
Tono general: pensamiento crítico, tono mordaz y temática libre.
Lonely Shouters no pretende crear una plataforma colaborativa abierta a todo el mundo sino un publicación que, aunque no tenga periocidad, sí un equipo estable y una calidad e identidad reconocibles, nada más, nada menos.

Lonely Shouters nace de la base e inercia de artículos y visitas del blog lonelyshouter.blogspot.com con la idea de ser una publicación on-line sin ánimo de lucro pero sí de dominación mundial, no está muy claro como reconciliar ambas cosas pero la intención es lo que cuenta.

Todos los que participamos en esta bitácora somos escritores y editores. Mr. Patata no ha dicho expresamente que quiera participar pero tengo intención de publicar sus comentarios sobre la campaña de Amstel y todas las reflexiones que le escuche emitir en voz alta y sea capaz de retener en mi efímera memoria de pez.

El tono general que trataremos de llevar en este camarote de los hermanos Marx es una mezcla entre el pensamiento crítico, un tono mordaz (el hecho de poner determinados hipervínculos en determinados lugares puede ser una forma tan válida como cualquier otra de serlo), libre albedrío y un poco de pechuga ocasional.

Cada artículo puede ir firmado por el autor y/o los colaboradores, yo seguiré escribiendo a cara descubierta entre otras cosas porque creo que lo contrario sería incongruente con el pretendido espíritu de transparencia de la sección “Desinformación”, el resto del equipo es libre y puede hacer de su capa un sayo, escribiendo bajo pseudónimo si así lo prefieren. Por otro lado muchos de los posts no son nada más que una colección de mariposas cazadas al vuelo por la red y no debe concedérseles más importancia.

No pretendo crear una plataforma colaborativa abierta a todo el mundo sino un publicación que, aunque no tenga periocidad, sí un equipo estable y una calidad e identidad reconocibles, nada más, nada menos.

Alejandro Santacreu