El Partido de Internet busca llegar al poder actual por los medios actuales, estableciendo una democracia más directa y líquida basada en la participación ciudadana y la total transparencia.
Hoy mismo me he registrado y esta ha sido mi carta de presentación en su animado foro: (c&p sin modificar ni una coma, lamento las erratas que siempre surgen cuando uno escribe con entusiasmo y le da a “Enviar” sin pestañear).
Buenos días a todos,
me llamo Alejandro Santacreu y vivo en Alicante.
Regento un blog personal con un gran porcentaje de ideología Zeitgeist sin ser fanático de ningún movimiento más allá del análisis racional y la gestión óptima de recursos.
Considero que iniciativas como las del PdI constituyen una forma plausible de renovar desde dentro el actual sistema político que no es sino un mal sistema de gestión de recursos (humanos, naturales… etc.) al servicio de intereses económicos cortoplacistas que no harán sino llevarnos a todos al desastre.
En mi opinión se está acariciando la solución que nos permitirá evolucionar en la gestión de dichos recursos, las redes sociales actuales contienen los ingredientes básicos: facilidad de uso e integración de contenidos.
Solución a los problemas de seguridad: el DNIe y cualquier otro sistema que nos podamos imaginar es violable, se nos olvida que un sistema de voto público nuestra red social inmediata es nuestra mejor garantía ya que recibirían información de qué votamos y si detectan alguna violación de seguridad (un voto que no se corresponde con nuestra opinión compartida con ellos, por ejemplo) serán los primeros en advertirnos. Google y FB ya tienen integrados sistemas simples y directos para denunciar “violaciones de identidad” y funcionan. Por lo tanto me posiciono a favor de un voto a cara descubierta, valiente y sin miedo como método para erradicar el problema de la seguridad y posibles “pucherazos electrónicos” y de paso incitar a la gente a informarse antes de votar ya que detrás de un voto secreto puede esconderse la pereza o la dejadez pero detrás uno público es más difícil dado que la responsabilidad es pública y directa. Cuando voto en una noticia en la que sólo se muestra el resumen numérico siempre pienso que puede ser un engaño, cuando voto en una red social y puedo ver la lista, con nombres y apellidos, de votantes no tengo esa sensación de estafa. La primera identificación del usuario sí debería hacerse con un método que implicara el DNIe o incluso una validación presencial en la que se obtuviera el login y el pass correspondientes.
También voto porque cada voto se contabilice de 2 formas: una por sufragio universal tradicional 1 persona = 1 voto y otra estadística que tenga en cuenta el perfil académico y profesional de votante, definiendo previamente unas tablas que contemplen todos los supuestos (estudios, profesiones, experiencia… etc.) de ahí se extraería un coeficiente que potenciaría el voto de cada uno a medida que acumula experiencia y formación constituyendo lo que podría llamarse el “voto cualificado”. En principio podría ser algo meramente consultivo, es decir: nos regimos por el voto tradicional pero cotejamos los resultados obtenidos con el paso del tiempo con las divergencias del “voto cualificado” si las hubiera. El “voto cualificado” NO es un universal en cuanto al tema a votar, deberían establecerse categoría en función de qué se está votando, de esta forma un hipotético ciudadano con gran formación y experiencia lingüística no vería amplificado su voto para decidir sobre, supongamos, energías renovables mientras que sí lo haría un ingeniero industrial, igualmente un ama de casa con 20 años de experiencia y reducido poder adquisitivo debería tener mayor capacidad de voto en temas sociales/familiares que un brooker soltero con una renta estratosférica. Como digo no se trata de implantarlo como sistema de decisión sino simplemente guardar la estadística y con el tiempo, años, poder valorar la calidad de dicho voto. Dichas estadísticas deberían ser públicas y figurar constantemente junto a cada “asunto a votar” en el “panel del ciudadano”. Este sistema estimularía la reducción de la economía sumergida ya que una forma de validar un parte de los perfiles podría venir de la vida laboral o de la justificación de tener intereses económicos legítimos en un área determinada… etc.
Creo que también es importante crear un lema que resuma de alguna forma que el buen ciudadano siempre decide con información y razón, una especie de leit motiv de la nueva democracia que recuerde a todo el mundo cómo se debe tomar una decisión.
Un entusiasta saludo.
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Amén!