Otro ejemplo de la bidimensionalidad rampante y campante que la maquinaria mediática, al servicio del poder económico, se empeña en hacerte creer.

Si dudas de la investigación del 11-M, digamos que diciendo algo así: “Una banda de chorizos, de delincuentes, están ocupando las Fuerzas de Seguridad al máximo nivel”. Así que “… Estamos ante una gigantesca conspiración para manipular todas las pruebas del 11-M, crear pruebas falsas y borrar las verdaderas (…) En los TEDAX anidan el mal y la caradura”.

Entonces eres un agitador que vive más allá de la ultraderecha.

Dado que algunas de sus afirmaciones coinciden con las mías debo ser, sin saberlo, amigo de aquel tachado de ángel animador ¿o será un simple rendez-vous en ese punto ajeno y distante llamado realidad y que dicha afirmación no implica reciprocidad mental y genética? ¿Dónde he visto yo esto antes?

Si en cambio enuncio la posibilidad: “el gobierno griego se ha cepillado a un periodista“.

¿Qué soy? ¿Un terrorista de izquierdas? ¿En qué quedamos?

¿Será para que vivir en su corrección política y electoral hay que ser un muerto viviente?

O quizás… ¿Será que el pensamiento crítico e independiente no tiene cabida en este mundo mezquino?

Des-pier-ta y no te rindas a la pereza de los tibios:

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