Este es el párrafo cuya lectura me ha resultado más grata en lo que va de mes:
“(…) El autor aboga por la necesidad urgente de establecer una especie de “fascismo inverso”, un control absoluto de la privacidad de los individuos que constituyen el propio Estado de Derecho, en función de su importancia en la pirámide del poder. (…)”
Implantación YA, por favor.
Visto aquí a colación de la presentación del libro prometedoramente titulado: “Totalitarismo tecnológico Versión 2.0″
