A finales de 2.002 redacté el informe que hoy rescato para la sección “Desinformación / 11-S”. Recoge el punto de vista que con veintipocos, sin banda ancha, sin youtube y sin un Google masivo y todopoderoso pude componer. Detrás de él hay muchas horas de investigación y esmero para redactar un texto mínimamente digno que hoy, casi una década después, creo conveniente revisitar y matizar, especialmente teniendo en cuenta el cariz de los últimos análisis en torno a tan dramático suceso.

Lo publicaré en nueve posts, uno por capítulo, respetando la maquetación y redacción original. En el texto iré intercalando párrafos encabezados por “2.009: (…)” con reflexiones, enlaces y noticias relativas a la sección que se pretende comentar.

Sin más dilación:

Primera parte.- Representación: “David contra Goliat”: adaptación contemporánea de la popular leyenda, en esta ocasión David emplea aviones de pasajeros y Goliat posee la flota de cazas más poderosa de la Tierra (especial para los más crédu… digo, pequeños).

Siempre he creído que la conocida frase: “una imagen vale más que mil palabras” debe ser el axioma de toda enseñanza así pues.. .

11sep_005_padre_e_hijo

No han muerto los dos (palestinos). El padre se encuentra en estado de shock tras comprobar que su hijo, Muhammad al-Durrah, ha fallecido víctima de un disparo.
¿Qué tiene que ver esto con el 11 de Septiembre? Pues todo. La mayoría de la gente no tiene tiempo de hacer un trabajo de investigación de cada cosa que ocurre a su lado, no tienen ni siquiera tiempo de averiguar si la información para “gente sin tiempo” que reciben de los telediarios públicos es objetiva o no. La mayor parte de la gente se queja de su trabajo, de su jefe y de sus vecinos, repitiendo sin cesar a sus hijos que no se fíen de nadie, que en la vida hay que trabajar y confiar solamente en uno mismo y… sin embargo ¿dónde queda ese espítiru luchador? Para enfrentarse a la vida hay que comprenderla, saber quiénes somos y en qué lugar y momento vivimos. No es que podamos cambiar las cosas, que podemos, se trata simplemente de ser una persona buena. Las personas buenas no son aquellas que con su actitud y su silencio no molestan a nadie, las personas buenas son aquellas que saben lo que está bien y lo que no. Actuando en consecuencia aunque sólo sea en los pequeños actos de su vida cotidiana. Ahí comienza el cambio.

Nunca he entendido muy bien esta situación: todo el mundo sabe, acepta sin discusión el hecho de que el mundo se mueve por dinero. Sin embargo cuando “no se entiende” porqué ciertas cosas absurdas y aberrantes ocurren (atentados, hambrunas, asesinatos de corte político…) todo el mundo agacha la cabeza murmurando una retaila incoherente con esa realidad: “el mundo está loco”, “menudos piraos”, “habría que colgarlos a todos”…
Desde estas líneas no se pretende hacer apología de ningún asesinato, independientemente de que las manos manchadas de sangre sean palestinas, israelíes o americanas (no están todos los que son pero para el caso servirá). Matar no está bien, puede perdonarse a quien mata en propia defensa como último recurso y de forma no premeditada pero sigue siendo algo a lamentar y evitar. Con ello quiero también aclarar que quienes defiendan los ataques de cualquier bando alegando ser “una respuesta en defensa propia” son también demagogos, sólo puede ser beneficiaria del perdón “asesinos” en defensa propia como la víctima de un asalto callejero o de una violación, ejemplos en los que no existe TIEMPO para buscar una alternativa que evite el daño de la víctima y, en lo posible, del agresor. Fuera de estas SITUACIONES LIMITE no existe lugar para el BIEN.
En el popular relato de David contra Goliat la víctima en apariencia débil y sin posibilidades de éxito consigue, mediante su ingenio y pericia, derrotar al en principio invulnerable Goliat.

11sep_006_tanques_israeliesEso es más o menos lo que ha venido a ocurrir el 11 de Septiembre, con una salvedad: la desproporción entre David (en apariencia terroristas afganos) y el todopoderoso Goliat (EE.UU.) pone en entredicho la tesis de que la simple astucia estén detrás de semejante “gol”. Las dudas cobran fuerza cuando, con la perspectiva que nos da el tiempo, se observan ciertas inconsistencias en las causas dadas por los medios.
Ante la magnitud de los hechos acontecidos el 11 de Septiembre y posteriores, decidí que debía escribir algo al respecto, en mi mente bullían no las ideas ¡sino las incógnitas! Todo lo que estaba ocurriendo me parecía sencillamente INAUDITO, sentía como la rabia cimentaba a un tumulto propio del enfurecido pueblo que ciego de rabia carga contra la morada del monstruo incomprendido. Para más INRI los comentarios de los medios de comunicación, especialmente los españoles (criticados más adelante), me parecían de una precipitación imperdonable. Por lo tanto decidí que lo mejor que podía hacer era contemplar de forma crítica todo cuanto acontecía y tomar nota. Al tiempo que cualquier idea, por descabellada que parezca a los ojos y oídos de los más crédulos, debía ser tenida en consideración.

La experiencia histórica nos ha enseñado que las opiniones formadas en torno a los grandes acontecimientos nunca han llegado a acertar hasta que los sucesos posteriores han revelado los intereses tras ellos escondidos.

¿Por qué pueden los talibanes afganos NO estar detrás del atentado del 11 de Septiembre?11sep_007_mapa

Bien, quizás deberíamos reformular la pregunta a “¿son los intereses de un grupo talibán afgano los que se encuentran detrás de todo?”. Pues bien, (que los amantes de las conspiraciones no se levanten hasta leerlo todo): probablemente sí. Pero la idea que hayan podido hacerlo SOLOS resulta casi irrisoria. Los antecedentes políticos previos al 11 de Septiembre revelan intereses en bandos opuestos a los talibanes:
- Conflicto palestino: esta sección merece una WEB a parte y de hecho la tiene (The Palestine Chronicle).

A grandes rasgos decir que la creación del estado de Israel después de la Segunda Guerra mundial arrebató al pueblo Palestino su país de un plumazo y con el consentimiento de la OTAN, como argumento mayor el hecho de que HACE 2.000 años era territorio israelí. No importó el hecho de que DURANTE 2.000 años hubiesen vivido allí palestinos y a nadie le parece igualmente “justo” que los “moros” reclamen la península ibérica. ¿Doble sentido o doble moral? ¿O serán los intereses económicos? ¿Qué será, será…?

- Oriente Medio y el petróleo: decir que el mundo se mueve por el dinero viene a ser lo mismo que decir: “el mundo <<rico y desarrollado>> se mueve gracias al pétroleo”. La dependencia del “oro negro” que los grandes bloques de poder y nuestra sociedad en general experimentan, hace que cualquier barrera entre “nosotros” y el pétroleo no sea vista más que como un enemigo.
Así pues el hecho de que Oriente Medio sea un conjunto de países con una cultura y religión diferentes, con marcado sentido de hermandad y con un pasado marcado por la explotación y el sufrimiento a manos de los países ricos, convierte a todas las naciones de la zona en un campo de espinos del que resulta complicado y tedioso extraer el elixir de nuestra economía.

11sep_011_reservas2Afortunadamente esos “grandes grupos de poder” no controlan, todavía, a la gran masa de la opinión pública que aunque ignorante y aletargada no deja de constituir un freno ante los deseos reprimidos de dominación mundial de ciertos individuos que, desgraciadamente, parecen dominar el escenario político. Todo ello vinculado a la mejora de las comunizaciones dificulta, que no impide, el exterminio y conquista por la fuerza de las naciones musulmanas o de corte “no-cristiano”.11sep_009_consumidores2

Nunca he creído en las expliciones unívocas, si bien la respuesta a todo puede zanjarse con un simplista: el hombre es destructivo por naturaleza. Prefiero analizar, siempre que me sea posible, las causas de cuanto acontece a mi alrededor. La explotación de Oriente Medio no puede entenderse fácilmente desde el punto de vista del occidental medio (ni mucho menos desde el del americano medio) ya que nuestro estado de bienestar vive a expensas de problemas como la ocupación militar o el sometimiento a gobiernos títeres, impuestos bien por la fuerza bien por el clásico procedimiento del pucherazo. Nosotros, occidentales, iniciamos la colonización africana y lo tuvimos muy fácil, de hecho aún hoy nos seguimos beneficiando del expolio.

11sep_012_manifestacionSin embargo, las sociedades musulmanas avanzadas de O.M. siempre han supuesto un obstáculo al avance occidental mucho más difícil de superar que las etnias tribales africanas, enardecidos por nuestros éxitos en el continente materno, pensamos que todo el monte seguiría siendo orégano y que el Este sería nuestro sin inconveniente alguno. Hasta en eso hemos sido estúpidos…
Las sociedades musulmanas de Oriente Medio puede que no hubieran/hayan alcanzado un nivel de evolución tecnológico comparable al nuestro, sin embargo, sí poseen sociedades sólidamente constituídas sobre la religión coránica. Estas teocracias han garantizado un bienestar social y una integración del inviduo difíciles de entender por occidente. Estas sociedades, pese a su fortaleza fruto de su ferviente creencia en sí mismas, han sufrido el embate del capitalismo salvaje. La explotación de sus recursos naturales (pétroleo, gas y cultivos textiles entre otros) se ha llevado a cabo a costa de la compra de sus mandatarios con el consiguiente descuido de su población, verdadera víctima del proceso y caldo de cultivo ideal para movimientos de ultrajados fanáticos. Dado que en la industrialización es premisa el aprovechamiento de absolutamente todo, residuos incluídos, los movimientos islámicos extremistas no han servido sino para desacreditar aún más a sociedades a las que nuestra invasión no ha llevado progreso alguno.

Ellos, el pueblo expoliado y sufridor, se refugia en el extremismo dando riendo suelta a su comprensible odio, nosotros, el pueblo padre de las fieras desbocadas, desconocedores de un sufrimiento al que no se le ha dado publicidad alguna, vemos una versión distorsionada de incomprensibles atentados y actos de barbarie.11sep_013_afganistan
En medio de estas aguas turbulentas son tan sólo nuestros dirigentes, aupados por nosotros mismos sobre nuestros hombros, los que caminan sin mojarse, capturando sin miramientos ni vistas al futuro cuanto asoma del agua.
Pero recordad que son NUESTROS hombros los que les siguen manteniendo a flote.

Un poco de historia ayudará a comprender…

…el pueblo afgano, pobre donde los haya, sufrió en 1973 la pérdida en el poder de su rey Mohammad Zahir Shah, sustituido éste por su primo Mohammad Daoud quién inicialmente se mostró favorable a la izquierda y reprimió el movimiento islámico afgano para más tarde invertir esta tendencia y terminar provocando la llamada Revolución de Abril de 1978 en la que Mohammad Daoud y su familia fueron asesinados y el poder fue asumido por Nur Mohammad Taraki. 200 años de establidad monárquica tocaron a su fin.

El gobierno marxista de Taraki entró en conflicto con el frente democrático del país, Taraki fue finalmente ejecutado en palacio y sustituido por el primer ministro Hafizullah Amin. Nacionalista extremo, Amin fue más tarde acusado de la muerte de miles de afganos, muertes a sumar a todas las producidas desde el inicio del conflicto en 1973. La Unión Soviética no vió con buenos ojos toda esta actividad en su frontera de Asia Central, menos aún con el giro anti-comunista de Amin. En Diciembre de 1979 se unió a la contienda el Ejército Rojo ruso, eliminó (asesinó) a Amin y lo sustituyó por Babrak Karmal (¿se manifestó entonces la internacional comunista por la intervención armada de la URSS? ¿dónde estuvo aquel “¡NO, a la guerra!?”), a partir de ese momento se inicia una de las etapas más oscuras en la historia de Afganistán, diez años transcurrirían hasta la salida en 1989 del Ejército Rojo, sembrando éste durante su “estancia” el terror, la muerte y la destrucción (¿alguien ha visto a los americanos sembrando el terror en Irak una vez derrocado Sadam Husseim?). Durante ese tiempo no se produjo ninguna intervención de las Naciones Unidas en territorio Afgano, al menos no ninguna conocida o con fines pacifistas. Probablemente porque resultaba conveniente al bloque económico occidental dejar hacer al gobierno ruso, cualquier gobierno comunista resultaría siempre mucho más próximo a los intereses capitalistas que un incontrolable gobierno islámico que ayudase a consolidar la entidad musulmana en O.M. El movimiento muyahidin que luchó contra la salida del ejército ruso no tuvo el suficiente apoyo para constituirse en gobierno, así, en 1994 el movimiento Talibán fue emergiendo, rápidamente aceptado por la minoría pashto y, no sin luchas contra los mil movimientos fragmentarios, incluido el muyahidin, aparecidos tras casi 20 años de conflicto armado. No fue hasta este punto cuando comenzó a oirse la voz del gobierno de los EEUU y la de su secretario de estado Collin Powell, quien comenzó a encender la llama de una posible intervención armada en Afganistán. Llegados a este punto es interesante analizar el contexto en el que tiene lugar toda esta revolución afgana: en 1971 Nixón inicia la crisis de la democracia americana al desestabilizar la economía tras desligar la equivalencia entre el valor del dolar y el patrón oro.

Para colmo de occidente, surge el movimiento nacionalizador de la industria del petróleo por el que el precio del crudo deja de estar fijado por las Siete Hermanas (las siete grandes compañías exportadoras de crudo) y pasa a estar bajo el control de la OPEP. La OPEP no sólo llegó a duplicar, prácticamente, el precio del crudo (16 de Octubre de 1973) sino que declaró abiertamente sus embargos contra aquellos países que apoyasen a Israel en su invasión contra el pueblo Palestino. Si bien los embargos no llegaron a durar un año quedó muy claro que en el pulso por el control mundial no había un claro ganador. El miedo a que Iraq se convirtiese en una potencia nuclear que ejerciese su influencia en O.M. fue ya un riesgo intolerable para la economía americana, la cual encontró su catarsis y renacimiento en el negocio más productivo de la historia: la guerra. La Guerra del Golfo sirvió como reactivador de la economía mundial, estabilizó la situación en O.M. e hizo callar a cuantos disidentes islámicos pudieran existir. Si bien estos no desaparecieron, durante todo este tiempo Israel fue ganando terreno palestino hasta recluir a los últimos supervivientes en la franja de Gaza y Cisjordania. En medio de la Guerra del Golfo los abusos y atropellos israelíes contra la población palestina pasaron a ser un problema secundario en los telediarios, los cuales sólo hacían reflejo del conflicto para denunciar las respuestas terroristas palestinas a la ocupación… el suicidio se convirtió ya entonces en el último recurso de un pueblo sin ejército, incapaz de defenderse mientras sus familias morían bajo tanques y aviones israelíes (¿dónde estaban entonces las manifestaciones? ¿dónde estaban esos valientes e ilustrados estudiantes?). Solucionado el conflicto del Golfo y sin quedar muy clara la maniobra americana por la que la Operación Tormenta del Desierto concluyó SIN capturar a Sadam Huseim (a quien llegó entonces a dársele por muerto). Los problemas en O.M. cobraron un tono muy distinto cuando el gobierno republicano de los EEUU perdió frente a los demócratas. La belicosidad americana había encontrado un freno, ante la opinión internacional fueron apareciendo conversaciones de paz en torno al conflicto palestino al tiempo que la OPEP dejó de ser portada.

Este compás de espera debería ser analizado con mayor detenimiento, no obstante no es mi propósito hacer de esta WEB un tratado de historia. Resulta cuando menos curioso el hecho de que, en este período, se dinamitará al gobierno demócrata americano con un ardid tan burdo como el acoso sexual. Especialmente cuando los republicanos habían dejado una huella de destrucción y muerte fuera de sus fronteras. Resulta igualmente curioso que el resurgimiento republicano no estuviese exento de la sombra del pucherazo electrónico (escándalo de votos en Florida) y que lo primero que hiciesen fuese reactivar el presupuesto militar, principal “perjudicado” del gobierno demócrata. Tan sólo les faltaba una guerra para desechar el armamento aletargado por el paso de los demócratas, una guerra que resultaría ideal de producirse en O.M. donde tres eran los principales molinos que “amenazaban” a los EEUU (que es lo mismo que decir que los amenazados eran la industria armamentística y al mercado del petróleo, principales engranajes de la economía occidental):
1) Resurgimiento contagioso del Islam, desde Afganistán y secundado por la indignación del resto de países musulmanes ante la situación de sus hermanos palestinos (¡que molesto grano ha resultado ser palestina para los americanos/israelitas!)
2) Resurgimiento del fantasma de Sadam Huseim, verdadero cohesionador del sentimiento anti-norteamericano entre los países de la OPEP.
3) Comienzan a escucharse en la opinión pública voces procedentes de medios y gobiernos protestando por la barbarie israelí contra el pueblo palestino. Décadas de analgésico cine proclamando a los israelíes como las grandes víctimas de la humanidad comienzan a perder su fuerza, lo que es más importante: la opinión pública entiende que criticar a los israelíes no implica ser íntimo amigo de Hitler y que quizás, estén siendo ellos mismos la otra cara de la moneda fascista.

Si tenemos en cuenta que toda nuestra economía depende del sufrimiento de estos pueblos explotados y que, además, el número de dirigentes y propietarios israelíes de corporaciones mundiales es mucho más grande de lo que la mayoría se imagina, podemos ir viendo como el puzzle, después de 30 años de historia, va cobrando forma…
Retomando el “inusitado” interés de los EEUU por Afganistán: a partir de 1994 con la llegada del gobierno Talibán comienza a escucharse el nombre de Osama Bin Laden. Mucho se ha especulado sobre un posible pasado de Osama como colaborador de la CIA, algo que parece probable si bien difícilmente demostrable. Sin embargo, obviando estas (importantes) cuestiones resulta harto complicado creer en la tesis de que este individuo haya elaborado semejante ataque contra la nación más poderosa del planeta, se mire por donde se mire. Es más ¿qué podría motivar a un integrista islámico que ha vivido, supuestamente, inmerso en una lucha anti-comunista, a girarse contra los EEUU y arremeter en su contra de esa manera? El sufrimiento del pueblo musulmán a través del expolio del petróleo parece un buen motivo, pero, cuando has vivido inmerso en 20 años de guerra y confusión resulta difícil creer que tan clarividente idea se plasme con éxito en un atentado como el de las Torres Gemelas, los motivos de esta incredulidad se exponen en las siguientes secciones…

… no sin antes comentar que, para los que aún se estén preguntando a santo de qué se llama esta sección “David contra Goliat”, visto que las naciones de O.M. no son precisamente enanos sin voz ni voto en la economía mundial, decir simplemente que los “davides” de esta historia somos nosotros: el pueblo. En ocasiones del lado “afortunado” (¡qué afortunado y orgulloso me siento de ser responsable de aupar y permitir en el poder a dirigentes cuya corrupta moral hace sufrir al 90% de mis congéneres!) y en ocasiones, del lado donde caen las bombas y las balas no hacen distinciones. Goliat, por contra, no es el gobierno ni los dirigentes con un más que discutible sentido de la lógica, la historia o el respeto a la condición humana, Goliat es esa masa oscura e implacable condensada por nuestra desidia, pereza y vanidad. Elementos que nos convierten a todos en partícipes y artífices de la realidad en la que vivimos. Para finalizar decir que la piedra que carga nuestra honda no es sino la instrospección personal que ha de llevarnos a despertar para salir de esta pesadilla, a escapar de nuestro propio Goliat.

Yo me estoy desperezando y pegando codazos a los que duermen a mi lado, quizás tú puedas hacer lo mismo…

2009.- Sobre este capítulo sólo tengo una matización general que destacar: recientemente se están produciendo cambio masivos de opinión en torno a cuestiones de importancia mundial, ¡es como si tuviéramos un caso Watergate cada semana!. Las dudas más que razonables sobre el gasto desaforado en vacunaciones contra pandemias que no son pandemias o las rasgaduras de vestiduras sobre el cambio climático imprimen un nuevo ritmo dada la rápida sucesión de las mismas y nos sitúan en una nueva encruzijada: ¿estamos asistiendo a la crisis de un método informativo manipulador, obsoleto e inadaptado a la nueva y recién nacida era de la comunicación masiva, individual e independiente o por contra se trata de la tónica habitual que tomarán a partir de ahora todas las situaciones similares, lográndose así saturar al receptor el cual, aturdido y sobrepasado por el constante tiroteo entre verdades y mentiras abandonará cualquier interes por participar en la vida pública? Intentaremos no desfallecer y conservar la curiosidad intacta el mayor tiempo posible…