Ayer por la noche disfruté de mi primera película en 3D digital. Coraline 3D se proyectó en la sala 4 de los cines Yelmo Puerta de Alicante, esta cadena emplea el sistema XpanD en sus cada vez más numerosas salas 3D digital.
Es la primera sala digital 3D de Alicante y Coraline ha sido la primera película en estrenarse en ese formato en la provincia.
La nueva ola del cine 3D es una fuerte apuesta de estudios y cadenas de salas de cine, existen 3 formatos:
XpanD: el que encontraremos en los cines Yelmo.
RealD: la opción escogida por Kinépolis.
El primer sistema emplea gafas LCD “activas” (tienen un circuito electrónico incorporado en la montura) que sincronizan con los proyectores detectando la frecuencia de refresco mediante un sensor ubicado en el puente / entrecejo, los cristales LCD bloquean alternativamente la vista de cada ojo haciendo que sólo reciban el fotograma destinado al izquierdo o al derecho.
El segundo y el tercer sistema emplean cristales polarizados para filtrar qué imagen recibe cada ojo, se trata de sistemas “pasivos” en los que la montura es más ligera. En teoría no limitan el colorido de la película sin embargo he leído varias opiniones en las que se menciona el limitado ángulo en el que el espectador debe contemplar la pantalla para disfrutar al 100% del efecto 3D.
Al tratarse de una proyección digital tenemos la ventaja de que desaparecen todos los artefactos e inestabilidades propias del celuloide.
La montura es cómoda y compatible con aquellos que llevamos gafas, al menos si la forma de las mismas se asemeja, como era mi caso. Hacia el final de la proyección el peso extra de la montura LCD empezaba a acusarse al presionar la montura graduada sobre el puente nasal, nada insoportable pero sí molesto, aquellos que tengan una montura graduada de pasta puede que lo sufran menos.
El que la película se perciba como “más o menos 3D” depende de la maestría, nunca del abuso o el mal uso, con la que los realizadores de la obra en cuestión. En cualquier caso: en las escenas en las que no hay nada que se aproxime hacia nosotros la diferencia es sutil aunque agradable ya que de repente contemplamos imagen con profundidad.
El color y la intensidad son igualmente buenos a pesar de que los LCDs nos quitan algunos lúmenes.
La mayor desventaja es que la frecuencia de refresco se queda corta, al cabo de 40 minutos los ojos comienzan a acusar cierto cansancio y al pasar de la hora cierta irritación se hace evidente, estas molestias son LEVES y es cierto que mis ojos son extremadamente sensibles pero de las 6 personas que fuimos todos experimentaron síntomas similares.
¿Recompensa pagar 10€ por la experiencia?
Es difiícil de decir, Coraline igual que las primeras películas que podamos ver en 3D no hacen sino explorar un nuevo lenguaje fotográfico, creo que debería ver otras películas y sobre todo probar el sistema RealD, guardo un mejor recuerdo de las gafas pasivas polarizadas con las que en su día disfrute de
Captain EO en Eurodisney.
No dejaré de mencionar el comentario de uno de las personas del grupo quien dijo haber estado en Madrid viendo Monstruos contra Alienígenas en las salas de Kinépolis y obtuvo una experiencia más satisfactoria en todos los aspectos (incluído el de fatiga visual).
Antes de la proyección de Coraline pudimos ver el trailer de la
esperada y laureada UP! de Pixar, tuve la sensación de que aquella será una mejor demostración de lo que el cine 3D puede llegar a ofrecernos.
Por lo visto en los cines del centro comercial Panoramis (Alicante) están habilitando, o ya lo está, una sala 3D, habrá que averiguar qué sistema han implantado y si es diferente probarlo para tratar de averiguar antes del estreno de Avatar cuál es la mejor opción que tenemos en Alicante para disfrutar de la gran promesa del nuevo cine 3D firmada y producida por el maestro James Cameron.
Coraline, la película:
Una película de animación stop-motion sin el virtuosismo de la obras de Burton y con algo de su magia, ambiente o aureola siniestra e inquietante. La historia comienza bien con un aumento suave y progresivo de la tensión que finalmente no termina por caer en el precipicio de la demencia para alcanzar a entretener al público más pequeño sin llegar a traumatizarlo. No es una gran película si bien es una obra obligatoria para los seguidores de esta técnica de animación entre los que me incluyo. No me arrepiento de haberla visto.
Adjunto un enlace interesante al respecto de las últimas novedades en el panaroma del cine tridimensional.